AL AIRE LIBRO Proyecto descentralizador de la actividad editorial, facilita y promueve el debate; democratiza el conocimiento el redistribuye el ingreso poético, para lo cual publica obras literarias, investigaciones científicas y técnicas, producidas, especialmente, en la Región del Biobío. En tirajes pequeños (200 ejemplares promedio) bajos costos y en alta calidad técnica. Director: Darwin Rodríguez
jueves, 7 de marzo de 2013
TANGOS PARA VIAJAR
por Tulio Mendoza Belio
Academia
Chilena de la Lengua
Premio
Municipal de Arte de Concepción 2009
“Tangos para viajar” (12 historias inútiles),es el primer libro de cuentos de Muñozcoloma. A ambos nos apasiona
el tango, ese “baile rioplatense,
difundido internacionalmente, de pareja enlazada, forma musical binaria y
compás de dos por cuatro” y la “música
de este baile y letra con que se canta”, según las definiciones que entrega
el diccionario de la Real Academia.
El primer guiño del título de su libro, es comunicarnos una analogía
entre “tango” y “cuento”: ¿son tangos o cuentos “para
viajar”? Analogía que se transforma casi en sinonimia. Efectivamente,
Muñozcoloma ha encontrado en la magia y el misterio de “ese sentimiento triste que se baila”, el hilo conductor, la
columna vertebral, el espejo de todas sus historias y ya este hecho constituye
un atractivo y connotativo acierto, tal vez el que todo escritor anda buscando.
El tango, como una puerta que se abre a la imaginación, proporciona los
elementos básicos necesarios para el desarrollo de cada cuento. ¿O sucede al
revés? Es decir, el autor ha estructurado cada historia pensando en que ellas
tendrán su correlato, un diálogo con su acervo tangómano. Vale la pregunta, no
así literariamente la respuesta.
Por otra parte, y perdonarán que se los adelante hic et nunc, aquí y ahora: el subtítulo
de “12 historias inútiles”, rompe las
expectativas del lector, ya que los cuentos son 18, de modo que hay una
voluntad de querer hacer participar al lector, hacerlo cómplice mediante
pequeños gestos o señas. Lo de “inútiles”, me recuerda al grupo literario “Los
inútiles” de mi natal Rancagua: ¿qué va a pensar la gente de nosotros?,
preguntó alguien en una reunión, y otro respondió: ¡que somos unos inútiles! De
este modo Muñozcoloma, como autor, nos da a conocer su pensamiento (el cual
ponemos en duda, pues nadie escribiría para no ser leído), pero también este
hecho puede tomarse en el sentido de los otros, que son ellos los que piensan
en la inutilidad de la escritura.
En general, son los títulos de famosos tangos y el contenido de sus
letras, la paráfrasis creativa, ampliada, restringida, inteligente e inspirada
que dará vida a los cuentos de este libro. El lector instruido reconocerá la
relación tango/cuento en cada texto, el lector neófito podrá descubrir efectos
y sentidos, luego de conocer las interesantes y productivas intertextualidades
que subyacen en cada historia.
Julio Cortázar, en su ya clásico texto sobre algunos aspectos del
cuento, nos relata que un escritor argentino amigo del boxeo (no nos indica su
nombre, por lo tanto no es el autor de “Rayuela” quien lo dice como
equivocadamente se acostumbra a citar), le expresaba que en el “combate que se entabla entre un texto
apasionante y su lector, la novela gana siempre por puntos, mientras que el
cuento debe ganar por knock-out”, lo cual significa que “en la medida en que la novela acumula
progresivamente sus efectos en el lector, … un buen cuento es incisivo,
mordiente, sin cuartel desde las primeras frases”. Y Cortázar agrega: “No se entienda esto demasiado literalmente,
porque el buen cuentista es un boxeador muy astuto, y muchos de sus golpes
iniciales pueden parecer poco eficaces cuando, en realidad, están minando ya
las resistencias más sólidas del adversario”.
¡Qué duda cabe que Muñozcoloma, lector inteligentemente sensible y
sensiblemente inteligente (los invito a leer el “Credo poético” de Unamuno), ha
entendido a la perfección las premisas narrativas cortazarianas y nos da una
muestra fehaciente en este libro.
Lo que primero sorprende, luego
de una lectura atenta de estos textos, es una unidad de calidad en la
diversidad estructural y temática de los cuentos. En efecto, Muñozcoloma se las
arregla para no repetir ni reiterar nada (otro notable logro de su trabajo) y,
sin embargo, me atrevo a decir que ya podríamos diferenciar y reconocer
perfectamente alguno de sus cuentos.
A la convincente y adecuada capacidad narrativa del autor, se une la
interesante descripción sicológica de los personajes, la cual uno debe
generalmente intuir, pues el narrador no la proporciona en forma directa, lo
cual hace todo más sugerente. Además, en varios cuentos, el narrador discurre
sobre aspectos sociológicos que abarcan la filosofía cotidiana de la vida y la
existencia, como sucede en el siguiente fragmento de “Mano a mano (T)”: “…, a veces somos más animales que hombres o
viceversa, pero siempre hay un estado que se impone al otro con una violencia
inusitada. Aunque, a pesar del deseo de
muchos, existen instantes mínimos, momentos diminutos en la vida del hombre en
que esta dicotomía puede coexistir sin hacerse daño, ni siquiera suprimiendo
uno de los dos estados, sino ambos funcionando al mismo tiempo, potenciándose
en una simbiosis incierta y es ahí, en ese momento crucial, en ese vórtice
sutilmente peligroso cuando el individuo se da cuenta de lo que realmente es,
puede ser o puede hacer, es decir, potencia absoluta”.
Hay un interesante equilibrio
en la estructura de cada cuento, todos tienen un modo de desarrollarse, de
avanzar en el descubrimiento de la acción, de la atmósfera, de los personajes.
Muñozcoloma gusta de trabajar distintos planos, la ficción, la ilusión, el
simulacro que luego descubrimos en la evidencia de otra realidad como sucede,
por ejemplo, en “Muñeca brava”.
El cuento “Muñeca brava” debe su nombre al tango “Muñeca brava”
(1929), de Enrique Cadícamo (letra) y Luis Visca (música). Unos versos de este
tango, a modo de ejemplo, pueden cifrar el contenido del cuento: “Meta champán que la vida se te escapa,/
Muñeca Brava, flor de pecado...”.
En el texto de Muñozcoloma leemos: “…lo
mustio de la soledad que lo obligó a colmar el tiempo…”. En buena hora el personaje
principal decide no estar solo y se reúne con una particular muñeca brava y
gracias a ello la vida no se le escapa totalmente y nosotros podemos asistir,
como ya hemos dicho, al simulacro que luego descubrimos en la evidencia de otra
realidad.
No vamos a entrar en el detalle de cada uno de los cuentos,
solamente quisiéramos comentar otros dos a modo de ejemplo.
El cuento “Maquillaje” es, en realidad, un microcuento y debe su
nombre al bellísimo tango “Maquillaje” (1993), de Homero Expósito (letra) y
Virgilio Expósito (música). El epígrafe que introduce este microcuento, unos
versos de Lupercio Leonardo de Argensola, nos informa que Homero Expósito se
inspiró en ellos para iniciar su famosa letra: “No.../ ni es cielo ni es azul,/ ni es cierto tu candor…”. En su
contenida y productiva brevedad, en su cohesión interna, Muñozcoloma nos
entrega los elementos del gran simulacro de la vida cuando todos deseamos ser
otros. “Mentiras.../ son mentiras tu
virtud,/ tu amor y tu bondad/ y al fin tu juventud./ Mentiras.../ ¡te
maquillaste el corazón!/ ¡Mentiras sin piedad!/ ¡Qué lástima de amor!”.
El cuento “Tu pálido final” debe
su nombre al tango “Tu pálido final” (1947),
de Alfredo Faustino Roldán (letra) y Vicente Demarco (música): “Fatal,/ el otoño, con su trágico/ murmullo
de hojarascas,/ te envolvió/ y castigó el dolor...”. Efectivamente, en este cuento la obsesión
paranoica del protagonista, como un “murmullo
de hojarascas”, se transforma en una sorpresa fatal.
De seguro pensando en Paul Valéry (que escribió “El alma y la danza”, donde compara la poesía con el baile), fue
que nuestro poeta Gonzalo Rojas escribió su poema “Olfato”: “Hombre es baile,
mujer/ es igualmente baile”. Estaríamos, entonces, ante el deseo de bailar/contar como una pulsión de vida,
como seducción y deseo, como una invitación a la lectura y a la fabulación,
porque (y aquí nuevamente nos sorprende Muñozcoloma), el complemento
circunstancial de finalidad del título de su libro, es precisamente “para viajar”, lo cual implica por
supuesto algo más que un mero desplazamiento físico. Ahora ingresa el lector.
Como nos explica Barthes: muere el autor (que siempre ha sido lector, el primer
lector) para que triunfe plenamente el lector.
“Tangos para viajar” es, pues, una cordial invitación a entrar en la pista de la
escritura y bailar en la metáfora de la imaginación, nuestros sueños, anhelos,
frustraciones, deseos, pasiones y todo aquello que, como extensión de la
memoria (Borges dixit), nos comunican
estos notables textos de Muñozcoloma.
Concepción, septiembre de 2012.
CAROLINA MATURANA 1981-2010
ORIGEN DE LA LOGIA MASONICA MODERNA
Ignoro las
razones que motivaron al distinguido Médico Cirujano Alfredo Hoffmann Schlack, a
solicitarme presentara esta muy interesante obra relativa al origen de la Logia
Masónica Moderna. Siendo un profano en el tema, me sentí igualmente honrado por
la confianza de este facultativo que se ha destacado en su carrera profesional
obteniendo numerosas distinciones. Sus estudios en la Universidad de Concepción
los perfeccionó en Alemania, Inglaterra y Suecia y junto a su participación en
sociedades científicas, dictación de cursos a médicos y variadas conferencias,
ha publicado numerosos trabajos y un exitoso libro de su especialidad referida a la patología
quirúrgica de cabeza y cuello.
Su vida tanto
estudiantil, premio al mejor alumno en ramos clínicos, como sus trabajos
científicos, a la par de su mente inquieta y proclive a la investigación, lo
derivaron al estudio de los orígenes de las Logias, pertenece a la del Rito de
Schroeder y ha integrado la del Rito
Escocés Antiguo y Aceptado alcanzando en ella el más alto grado (33).
Quizás mi
condición de periodista por medio siglo en Concepción o el cargo de Presidente
de esta Orden profesional en la región pudieren haber inclinado a Alfredo
Hoffmann a invitarme a esta tarea que, reitero, he recibido con especial agrado e
interés.
Siendo
igualmente inquieto, lleno de curiosidad y búsqueda del mayor conocimiento
posible del mundo que nos ha tocado vivir, condición indispensable para el
adecuado desempeño de mi profesión, y amante de la historia, no había
incursionado en el particular y rico filón histórico de la Masonería siendo,
este trabajo, producto ciertamente de una acabada investigación, la forma en
que he podido adentrarme en sus remotos orígenes sin perjuicio de que la mayor
parte de su historiografía data principalmente del siglo XIX y, gran parte, de la
segunda mitad del siglo XX.
La obra reconoce
la existencia de grupos de constructores en la antigüedad, pero se hace difícil
seguir su proyección a la edad media y a nuestros tiempos. Es interesante
destacar la mención a la Constitución de Anderson en 1723 que rige el
comportamiento de las logias y sus miembros, que indica, en cuanto al tema
religioso, que debe existir en su seno la más plena libertad de conciencia sin
perjuicio de que todo miembro debe adherir a la religión en la que todos están
de acuerdo: La existencia de un Ser Supremo o Dios. La fraternidad es tolerante
de todas las religiones admitiendo
la participación de personas de todos los credos, precisando que no está
permitido, en su seno, el proselitismo religioso o político, dejándolas en
libertad de elegir y practicar las convicciones que estimen.
El autor detalla
la evolución de los orígenes analizando en detalle la arquitectura románica,
bizantina, los gremios y corporaciones de constructores en sus diversas épocas,
particularmente los que participaron en la construcción de catedrales y el
estilo gótico.
Una conclusión
importante es la que indica
que la francmasonería actual es la evolución de las logias de constructores
medievales, constatando que no hay diferencias significativas en la
organización de aquellas de los llamados operativos del medievo y la masonería
especulativa actual. Las ordenanzas y costumbres son iguales con algunas
adaptaciones contemporáneas.
Una minuciosa
digresión, relativa al
supuesto origen, a partir de la Orden Religiosa Militar de Los Templarios,
contribuye a matizar el tema otorgándole particular actualidad habida
consideración a documentos, recién desclasificados por el Vaticano, que
contienen los procesos seguidos a sus miembros.
La creación de
logias, los ritos que van apareciendo en su seno, sus características, van
surgiendo en esta narración con profusión de citas y nombres de relevantes
miembros y, sobre todo, la descripción de aspectos de ellas, destacando la del
Rito de Schroeder, al que pertenece el autor.
El trabajo de
investigación de Alfredo Hoffmann parece inagotable. Abarca un ámbito geográfico
que va de Europa a América y Chile, e incluye aspectos de la historia de la
institución en la ciudad de Concepción, incluyendo parte de Actas de sus
reuniones y señalando las instituciones que la masonería ha impulsado en
nuestro país.
La obra, cuyo
contenido esbozamos, es ciertamente un aporte al conocimiento de la institución
que trata, procura establecer su vínculo con el desenvolvimiento de las
sociedades y pensamiento filosófico, desde la época romana y relaciona el
espíritu constructivo y la organización de quienes laboran en la creación
de estructuras urbanas, particularmente religiosas, con la obra de quien ha dado forma a todas
las cosas.
Christian
Paulsen Espejo – Pando
Periodista
Presidente
Regional del Bío Bío del Colegio de Periodistas
VUELOS Y ATERRIZAJES
PALABRAS PARA FREIRE
“Vuelos y aterrizajes” nos ubica desde el título en ese espacio común de
la literatura del que ya supo Homero y que cuya gracia será continuar siendo
fértil, porque la tierra de la poesía es un territorio lleno de renovales. De
eso nos habla la humedad de estos versos, porque no solo se renueva la palabra,
sino que se apuesta en cuerpo y alma a germinar, pese al llamado de la soledad
y la muerte, que han rondado por siempre la geografía del verso.
Volar suele ser un ejercicio aéreo, lo que parece refutar el poeta,
porque estos vuelos son acuosos, llorosos, caudalosos. Incluso la hoguera, como
dice en el poema Debajo de la lluvia,
no arde, llora. Agotado tal vez de “trajinar el mundo” volverá al mercado fluvial, a la Caleta del
piojo; a su Valdivia que se transforma
en un territorio que arde “con
todas las celebraciones en su rostro”.
En este nuevo tramo, el del
retorno, resurgirá el ardor cuando pareciera que hasta la cama “ha perdido la urgencia de los besos”. El fuego volverá desde un puente colgante, de
aquel puente que reunirá la luz del presente con la luz de la infancia.
El agua seguirá abriendo surcos en la poesía y la vida de Freire. De nuevo será el mar, el mar que da y quita;
que nos llena la boca de sabores o los pulmones de muerte. La poesía de Freire
evoca estos estados marítimos, donde pescadores e inundaciones recorren las
calles de Valdivia, trayendo a la
memoria a una mujer “con el pelo
revuelto.” Volver a la “ciudad de otras edades” para recorrer el mapa del amor.
Los besos harán soportable el duelo, los barcos hundidos, los funerales
que dejan a la gente sin verano. Pero no hay palabras de rencor, porque “los barcos/ son referencias de viajes y de
vida/ en uno de ellos/ te encontré/ y
seguí en viaje” y el mar forma parte del paisaje cotidiano. Los mariscos “un reloj de sal” en sus labios.
La poesía también tendrá palabras para la memoria, dirá que “El
olvido/ es la memoria mal intencionada”.
Honrará el nombre de Juan Antonio,
trabajador cesante que se colgó en lo más alto de Valparaíso, imágenes que forman parte de las emociones
del viajero y que sin duda bastarían para otras lecturas; porque los renovales
de la poesía tienen esa plasticidad, esa multiplicidad de ángulos que permite a
los lectores ubicarse desde la diversidad de sus miradas.
Tal vez mi aproximación a estos poemas sea como parte del “Nosotros” que propone el poeta, “los del invierno global” y por tanto me
sienta casi parte de las aguas que inundan la ciudad fluvial o una suerte de testigo
que ve el modo en que el viajante arma “el
esqueleto” de su muerte, como señala en su poema Ceremonia, uno de los
últimos textos de este libro.
“Vuelos y aterrizajes” tiene la gracia
de permitirnos entrar en la cabina del piloto, de mojarnos los pies con el agua
que salpica la palabra mar y de acercarnos al fuego tenue de sus días.
Adelante, parece decirnos, pueden regresar conmigo hasta el espejo para
rescatar el alma o mirar a Lila desde
todas las puertas de Oaxaca.
María Teresa Torres Mora
Otoño de 2012.-
Mujeres y Clandestinidades
En la actualidad, Lesbianas y Feministas por el Derecho a
la Información, Concepción está
compuesta por 6 mujeres lesbofeministas: María Fernanda Barrera Mansilla, Marjoreyn
Barrientos Donoso, Catalina Gaete Vásquez, Zicri Orellana Rojas, Camila Pérez
Huenteo, Ángela Rivera Martínez y Pierina Rondanelli Delpiano
miércoles, 6 de marzo de 2013
IMPRESOS AL AIRE LIBRO
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